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Los raviolis son un verdadero alimento reconfortante y, de alguna manera, se sienten elevados al mismo tiempo. Esta pasta suave con un relleno dulce que se derrite en la boca hace que incluso una cena normal entre semana se sienta especial. Y cuando se mezcla con una salsa de mantequilla de color marrón nuez con hojas de salvia crujientes y se cubre con queso parmesano, piñones tostados y un chorrito de limón brillante, se vuelve más que reconfortante: es el epítome del otoño en cada bocado.
Esta receta sencilla es el tipo de plato que funciona tan bien para una velada acogedora en casa como para servir a amigos en una cena. Cada elemento tiene un propósito: la mantequilla agrega riqueza, la salvia le da el sabor de la temporada, el queso y las nueces le dan textura y un toque de limón para alegrarlo todo. Utiliza raviolis comprados en la tienda, lo que los hace accesibles a cocineros de todos los niveles, exactamente el tipo de receta que sigo cambiando cuando la vida está tan ocupada esta temporada como suele serlo.
Ingredientes que llevan estos raviolis al siguiente nivel
- Ravioles de calabaza o calabaza: pasta tierna y esponjosa rellena de calabaza dulce. Claro, puedes hacer tus propios raviolis… pero hay tantas marcas de calidad que puedes comprar en la tienda que recogerlos es una gran solución si no tienes que pasar horas preparándolos.
- mantequilla sin sal: se derrite en una salsa dorada de mantequilla de color marrón nuez que cubre perfectamente cada ravioli.
- Hojas frescas de salvia: fragante y ligeramente terroso, crujiente en la mantequilla para darle un aroma intenso.
- Hojuelas de pimiento rojo molido: sólo una pizca añade calidez y calidez sutil.
- Parmigiano-Reggiano rallado: agrega una riqueza sabrosa y de nuez, se revuelve hasta que brille.
- Piñones tostados: ráfagas crujientes que añaden textura y profundidad.
- Limón: una pizca de cítricos brillantes para realzar y equilibrar la riqueza.
Consejo de estilo y servicio
Sirva en tazones poco profundos para recoger la mantequilla y la salsa de salvia. Los piñones y una última ralladura de queso parmesano lo hacen sentir digno de un restaurante: perfecto para una acogedora cita nocturna en casa o una cena navideña.
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Descripción
La cena de otoño más acogedora.
- 1 Paquete (9 onzas) de raviolis de calabaza o calabaza
- 4 cucharadas mantequilla sin sal
- 8–10 hojas frescas de salvia
- 1/4 cucharadita hojuelas de pimiento rojo triturado (opcional)
- Sal kosher y pimienta negra recién molida
- 1/4 taza Parmigiano-Reggiano rallado y más para servir
- Piñones tostados
- medio limon
- Ponga a hervir una olla grande de agua con sal. Cocine los ravioles según las instrucciones del paquete hasta que estén al dente. Reserva ¼ de taza de agua de pasta y escurre.
- Mientras se cocinan los ravioles, derrita la mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Una vez que forme espuma, agregue las hojas de salvia. Revuelva ocasionalmente hasta que la mantequilla se dore y huela a nuez, aproximadamente 3 minutos.
- Agrega hojuelas de pimiento rojo y un chorrito de agua de pasta para detener la cocción. Agrega los raviolis cocidos y unta suavemente con la salsa.
- Sazone con sal y pimienta negra. Agregue el Parmigiano-Reggiano hasta que brille.
- Colóquelo inmediatamente en el plato, espolvoree con más queso parmesano y piñones. ¡Añade un chorrito de limón y sirve!
- Tiempo de preparación: 5
- Tiempo de cocción: 10