Cómo los chefs reducen el desperdicio de alimentos en casa (y los hábitos simples que cualquiera puede adoptar)
Cocine en componentes, no en recetas.
Para la chef Alena Solodovichenko de Babushka, la clave para una cocina casera eficiente es pensar en bloques y no en platos individuales. “Cuando planifico la semana, pienso por partes”, explica. “Por ejemplo, verduras asadas, un grano como la quinua o el arroz y una proteína. A partir de ahí puedo crear diferentes combinaciones en lugar de cocinar algo completamente nuevo cada día”.
Este enfoque permite utilizar los mismos ingredientes de múltiples formas. Una bandeja de verduras asadas puede aparecer en el desayuno un día, en una ensalada al día siguiente o en la cena más tarde esa semana.
“No se trata de una planificación estricta”, afirma. “Se trata de crear una estructura flexible que ahorre tiempo y reduzca el desperdicio”.
Construye una despensa flexible
Una despensa bien pensada puede hacer que cocinar todos los días sea mucho más eficiente. En lugar de almacenar docenas de ingredientes, muchos chefs confían en un kit básico que puede adaptarse a diferentes comidas a lo largo de la semana.
La chef Alena se centra en ingredientes frescos y ricos en nutrientes que pueden crear rápidamente una comida equilibrada. Sus elementos esenciales incluyen verduras de hojas verdes, tubérculos, huevos, aguacate, quinua o arroz, nueces, semillas y yogur griego. Juntos, estos ingredientes proporcionan una mezcla de proteínas, grasas saludables y fibra, lo que facilita la preparación de tazones, ensaladas o desayunos sencillos en minutos.
El chef Saradhi Dakara de Orilla construye su despensa con ingredientes que se adaptan a diferentes cocinas y estilos de cocina. El aceite de oliva, las cebollas, el ajo, los tomates enlatados, las lentejas, los garbanzos, el arroz, la pasta y el yogur forman la base de muchos platos, mientras que especias como el comino, las semillas de mostaza y las hojuelas de chile añaden sabor. Con estos básicos podrás preparar un shakshuka rápido, un guiso de lentejas o una pasta sin mucha planificación.
Para el chef Kelvin Cheung de Jun’s, la versatilidad proviene de los clásicos productos básicos de la despensa asiática. La salsa de soja, el vinagre de arroz, el aceite de sésamo, el ajo, el jengibre, los fideos secos y el arroz crean una amplia variedad de platos rápidos, desde nasi y sopas de fideos hasta salteados y tazones de caldo. Los ingredientes fermentados como el miso añaden profundidad y simplifican las comidas.
En las tres cocinas la idea es la misma: una despensa inteligente no se trata de almacenar más ingredientes, sino de almacenar los ingredientes adecuados que puedan adaptarse a diferentes comidas.
Utilice su congelador para planificar comidas más inteligentes
Para Alena, el congelador no sirve sólo para guardar las sobras. Es una parte importante de su estrategia de planificación de comidas. “Preparo los componentes y los reparto antes de congelarlos”, dice. “De esta manera sólo descongelo lo que necesito”.
Su congelador a menudo contiene carnes cocidas a fuego lento, verduras rellenas, albóndigas y cereales precocidos, todo en porciones y listo para consumir. Congelar los ingredientes de esta manera mantiene la calidad y garantiza que nada se desperdicie.
Convierte las sobras en sabor
Las cocinas profesionales son conocidas por utilizar cada parte de un ingrediente y muchos chefs continúan esta práctica en casa.
El chef Kelvin guarda los restos de verduras y los huesos para hacer caldo y caldo en lugar de tirarlos. “Los huesos de pollo, ternera o cordero asados pueden ser un caldo rico”, dice. “Lo congelo en cubiteras para poder usar porciones pequeñas cuando las necesito”. Estos cubitos de caldo se pueden agregar a sopas, salsas o incluso usarse para cocinar arroz y pasta, agregando sabor y nutrientes.
¿Su propina? Trate los ingredientes como parte de un ciclo en lugar de como una sola comida. Por ejemplo, cocinar arroz o pasta en caldo en lugar de agua agrega sabor y nutrientes mientras aprovecha al máximo lo que ya tiene.
Reutilizar las sobras
Otra práctica eficaz en la que confían los chefs es convertir las sobras en platos completamente nuevos. Saradhi dice que la clave es mirar los ingredientes de manera creativa en lugar de simplemente recalentar la comida de ayer.
“Las verduras asadas se pueden convertir en sopa al día siguiente. El pollo asado se puede utilizar en salsa para pasta o en un sándwich”, explica. A veces, las adiciones más pequeñas pueden refrescar un plato. “La clave no es simplemente recalentarlo, sino reinventarlo. Un chorrito de cítricos, algunas hierbas frescas o una cucharada de yogur pueden dar nueva vida a las sobras”.
Planifique una ‘comida de limpieza’ cada semana
Una de las formas más sencillas de reducir el desperdicio es reservar una comida específicamente para utilizar lo que ya está en el refrigerador. “Una sopa, un salteado o un guiso funcionan perfectamente”, dice Saradhi. “Antes de ir de compras, comprueba lo que ya tienes”. Esta práctica ayuda a los hogares a evitar la compra de ingredientes duplicados y, al mismo tiempo, garantiza que los productos existentes se utilicen a tiempo.
